
Contexto:
Las áreas protegidas de Chile están viviendo un momento histórico y único: su traspaso al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas (SBAP). Hasta ahora, las distintas figuras de protección terrestres y marinas permanecían bajo la tutela de diversas instituciones públicas, entre ellas el Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura, el Consejo de Monumentos Nacionales, el Ministerio de Medio Ambiente y la Corporación Nacional Forestal (CONAF). Esta última es la encargada de la administración de parques nacionales, reservas nacionales y monumentos naturales desde 1970.
Han sido varias décadas de sumar experiencias en torno a la gestión de estas áreas, años de aprender de errores y aciertos, de reaccionar frente a contingencias diversas, pero, sobre todo, años de compromiso y entrega por parte de guardaparques, funcionarios y funcionarias, y profesionales dedicados a hacer de las áreas protegidas un lugar para la conservación de la biodiversidad y una fuente de oportunidades para el desarrollo local. Las funciones y acciones desempeñadas por CONAF durante estos años abarcan el diseño y la implementación de estrategias de monitoreo de biodiversidad y objetos de interés cultural, la elaboración de planes de manejo, la instalac ión de infraestructura, la recepción de visitantes, la educación ambiental y la vinculación del área protegida con las comunidades locales, entre muchas otras. Esta última ha sido una labor transversal del quehacer de CONAF, en torno a la cual se ha sumado una enorme experiencia que hoy, más que nunca, requiere ser sistematizada para su traspaso y uso por parte de los gestores del SBAP. De esa experiencia trata este libro.